En las próximas Elecciones Generales, el voto juvenil se perfila como un actor determinante en la definición del rumbo político del país. Cerca de 7 millones de peruanos menores de 30 años están habilitados para sufragar, de los cuales 2.5 millones acudirán por primera vez a las urnas.
De acuerdo con datos del Jurado Nacional de Elecciones, este grupo representa el 26% del padrón electoral, consolidándose como el segmento más numeroso. En total, son 6 millones 891 mil 645 jóvenes los que participarán en los comicios del 12 de abril. Esta cifra podría inclinar la balanza en la elección de las próximas autoridades.
Optimismo juvenil contrasta con bajo nivel de información
Diversos estudios coinciden en que existe una percepción positiva entre los jóvenes frente al proceso electoral. Una encuesta de Ipsos revela que 7 de cada 10 mantienen expectativas favorables. Mientras que el 66% considera que su voto puede contribuir a mejorar el país.
Sin embargo, esta disposición contrasta con el nivel de preparación previa al sufragio. Según el estudio “¿Cómo vota el Perú?” de Arellano Consultoría para Crecer, solo el 21% de jóvenes entre 18 y 24 años afirma informarse adecuadamente antes de votar. Asimismo, un 46% reconoce que toma su decisión en los días finales de la campaña.
Participación juvenil, clave para la democracia
En ese contexto, el presidente de CADE Universitario 2026, Juan Manuel Ostoja, subrayó que el voto joven será decisivo en los próximos comicios. Señaló que se trata de una generación que demanda mayores oportunidades, instituciones sólidas y una democracia funcional, por lo que insistió en la necesidad de promover un voto informado.
Iniciativas buscan fortalecer el compromiso ciudadano
Frente a este escenario, han surgido propuestas orientadas a incentivar la participación activa de los jóvenes. Una de ellas es GenerACCIÓN CADE, comunidad digital impulsada por la IPAE Acción Empresarial, que busca formar líderes a través de contenidos informativos y cercanos al entorno digital.
La iniciativa apuesta por promover una ciudadanía más activa, incentivando a los jóvenes a involucrarse en el debate público y asumir un rol protagónico en las decisiones que marcarán el futuro del país.

