Publicidad

Máncora. La Fiscalía Provincial Mixta Corporativa consiguió que se dicte la pena máxima contra Emilio Guerrero Cruz (41) por los delitos de violación sexual y tocamientos indebidos en agravio de menor de 12 y tocamientos indebidos en agravio de otra menor de 10 años de edad, hechos ocurridos en el balneario de Máncora.

El fiscal responsable del caso Erick Lians Chumacero Garcés, logro demostrar en juicio oral la responsabilidad penal del acusado, con los medios probatorios como:

  • Exámenes de integridad sexual.
  • Declaraciones en prueba anticipada de las dos menores.
  • Informes psicológicos; pericia psicológica del imputado.
  • Constataciones de los tres lugares donde sucedieron los abusos sexuales.

Así como las declaraciones de testigos que acreditan la presencia física del imputado en el lugar de los hechos. Cabe mencionar que las declaraciones de las menores agraviadas fueron coherentes y entrelazadas, las mismas que cumplen con los estándares de credibilidad y fiabilidad.

Ante esto, el Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de Sullana dictó cadena perpetua para Guerrero, pena que seguirá cumpliendo en el penal de varones de la ciudad de Piura.

Los hechos

Los hechos materia de investigación ocurrieron entre marzo y junio del 2021, cuando el imputado con engaños llevó a la víctima de 12 años a una vivienda deshabitada, donde abusó sexualmente, y la amenazó con matar a su familia si hablaba sobre lo ocurrido.

En otra oportunidad, Guerrero trasladó a la menor de 12 y a su prima de 10 años a otro lugar y en una caseta volvió a cometer el delito, pero está vez fue testigo la menor de 10 años quien intentó defender a su prima, y también recibió la misma amenaza para que guarde silencio.

De acuerdo, a la declaración de la víctima de 12 años, estas vejaciones ocurrieron en ocho oportunidades. Mientras que a la menor de 10 años le realizó tocamientos indebidos en cinco ocasiones.

Además, el sentenciado les daba dinero para que las menores no dijeran nada a sus padres.

De estos hechos, en el mes de junio del mismo año, los padres se enteraron debido a que el hoy el sentenciado comentaba de estos hechos cuando se encontraba ebrio en las cantinas, información que llegó a los oídos de la madre de la menor de 12 años, quien lo corroboró con su hija, y denunció los hechos.

Finalmente, tras la denuncia, Guerrero fue detenido por la Policía del sector para las diligencias de ley.