Piura despidió a una de las figuras más representativas de su gastronomía popular. Doña Teresa Pimentel de Márquez, conocida como la “Negra” Teresa, falleció dejando una huella profunda en la cocina tradicional del norte del país. Reconocida por su emblemático tacu tacu piurano, su trayectoria fue destacada a nivel nacional por el diario El Comercio. Su historia refleja el desarrollo de la cocina regional como parte de la identidad cultural piurana y su influencia en generaciones de comensales.
Doña Teresa Pimentel y su aporte a la gastronomía piurana
Doña Teresa inició su camino en la cocina a los 15 años, trabajando en un local de esteras que marcó el inicio de una larga trayectoria gastronómica. Con el paso del tiempo, consolidó su restaurante en la calle Cusco, en el centro de Piura, espacio que se convirtió en un punto de referencia para la gastronomía piurana tradicional.
Su trabajo fue reconocido por El Comercio, medio que resaltó su historia y el valor de su propuesta culinaria como parte del patrimonio gastronómico del norte del Perú. Este reconocimiento posicionó su cocina como un símbolo de la comida regional hecha con técnicas y sabores tradicionales.
El tacu tacu piurano que conquistó a generaciones
El tacu tacu piurano preparado por la “Negra” Teresa se caracterizó por una receta precisa y constante. El plato incluía arroz, frejol blanco caballero y plátano frito, acompañado de carne al jugo, corazón o criadillas, combinaciones que definieron su identidad culinaria.
Según explicaba en diversas ocasiones, el secreto de su preparación estaba en el aderezo, el punto exacto del pimiento, la cebolla bien cortada y el uso equilibrado del tomate. Esta técnica fue transmitida a sus hijos y nietos, quienes continúan con la tradición familiar y mantienen vigente la sazón que identificó su restaurante durante décadas.
Un legado que continúa en la cocina norteña
A los 72 años, doña Teresa seguía siendo una referencia de la cocina tradicional de Piura. Su fallecimiento marca un momento significativo para la gastronomía local, pero su legado permanece a través de su familia y de la influencia que dejó en la cocina popular.
La historia de la “Negra” Teresa forma parte del desarrollo de la gastronomía regional como expresión cultural, donde el conocimiento culinario se transmite de generación en generación y conserva la identidad del norte peruano.

