El jefe de la Dirección Zonal 1 del Senamhi en Piura, ingeniero Jorge Carranza, informó a Walac Noticias que la región enfrentará en los próximos días un nuevo escenario de lluvias de moderada a fuerte intensidad, especialmente en la zona norte, debido a la persistencia del calentamiento del mar y al próximo arribo de una onda Kelvin.
En primer lugar, el especialista explicó que las anomalías de temperatura superficial del mar en la zona 1+2 —frente a la costa norte del país— alcanzaron picos de hasta 6 grados por encima de sus valores normales entre el 21 y 27 de febrero. Este calentamiento, sostuvo, generó precipitaciones significativas en distritos como Máncora, Talara y Tumbes, así como en sectores puntuales de Piura.
No obstante, precisó que en los últimos días se registró una disminución abrupta de la temperatura marina. Esta variación responde a la influencia del anticiclón del Pacífico Sur, sistema atmosférico que inyecta aire frío y seco hacia la costa, lo que permitió una tregua temporal en las lluvias más intensas.
Onda Kelvin podría reactivar precipitaciones desde la quincena de marzo
Sin embargo, Carranza advirtió que este descenso térmico sería momentáneo. Según los modelos meteorológicos analizados por el Senamhi, una nueva onda Kelvin de agua cálida arribaría al litoral peruano entre el 10 y 15 de marzo, lo que incrementaría nuevamente la evaporación y, en consecuencia, las precipitaciones.
En ese sentido, indicó que para la ciudad de Piura se prevén acumulados que podrían superar los 50 milímetros en determinados días. Mientras que en zonas como El Alto, Talara, Máncora y Tumbes existe alta probabilidad de lluvias acompañadas de ráfagas de viento y descargas eléctricas.
Además, el organismo emitió el aviso meteorológico N.º 071, alertando sobre lluvias intermitentes para los días 3 y 4 de marzo en la costa y parte media de la región.
Suelos saturados elevan riesgo de emergencias
Por otro lado, el funcionario detalló que febrero cerró con precipitaciones superiores a lo normal en la parte alta, media y baja de la cuenca del río Piura, alcanzando en algunos puntos incrementos de hasta 300 % respecto a sus promedios históricos.
Esta situación, explicó, deja los suelos con menor capacidad de infiltración. En consecuencia, nuevas lluvias podrían activar quebradas, generar deslizamientos o provocar incremento en los caudales de los ríos.
Actualmente, el río Piura registra caudales que oscilan entre 260 y 420 metros cúbicos por segundo, lejos aún del umbral de alerta roja establecido en 1.900 m³/s para la ciudad. En el caso del río Chira, el sistema de represas viene liberando agua de manera preventiva para mantener capacidad de almacenamiento ante posibles crecidas.
Impacto en agricultura, salud y servicios básicos
Finalmente, Carranza subrayó que la prolongación del periodo lluvioso —que podría extenderse hasta abril— tendría efectos transversales en distintos sectores.
En agricultura, el exceso de agua podría afectar cultivos sensibles y reducir el rendimiento de productos como la caña de azúcar. En salud pública, las condiciones de alta humedad y temperatura favorecen la proliferación del mosquito transmisor del dengue. Asimismo, el incremento de sedimentos en el agua complica los procesos de potabilización y puede afectar el abastecimiento.
En conclusión, el Senamhi continuará con el monitoreo permanente de las condiciones oceánicas y atmosféricas. Mientras tanto, exhortó a las autoridades y a la población a mantenerse informadas ante posibles cambios bruscos en el comportamiento del clima en la región.

