Erick Moreno Hernández, conocido como “El Monstruo”, permanece en la sede de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote), en el Cercado de Lima, mientras el Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) define el establecimiento donde cumplirá 36 meses de prisión preventiva. La medida fue dictada por el Poder Judicial en el marco de un proceso por delitos vinculados al crimen organizado, tras su reciente extradición desde Paraguay. El caso ha activado estrictos protocolos de seguridad y mantiene en expectativa a las autoridades sobre su destino penitenciario.
Extradición, seguridad y diligencias en la Dircote
El detenido pasó la noche en instalaciones policiales luego de ser extraditado desde Paraguay, en una operación coordinada entre autoridades de ambos países. Desde su llegada, un fuerte contingente policial —integrado por agentes del Grupo SUAT, personal de la Dircote y efectivos de apoyo— resguardó el interior y los alrededores del recinto, con restricciones al tránsito peatonal y vehicular.
Moreno Hernández fue trasladado bajo un riguroso protocolo de seguridad, con grilletes en muñecas y tobillos, y escoltado permanentemente por efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) e Interpol. En la sede policial se realizaron diligencias preliminares, como el control de identidad, mientras se aguardaba la decisión de la junta de clasificación del Inpe sobre su reclusión. Entre las opciones evaluadas figuraba un penal de máxima seguridad, decisión que corresponde exclusivamente a la autoridad penitenciaria.
Defensa legal, cargos y antecedentes criminales
El general Luis Jesús Flores Solís, jefe del Comando de Operaciones Policiales, informó que alias “El Monstruo” solicitó un abogado particular para asumir su defensa.
“Se le ha dado la oportunidad de poder recurrir a un abogado de su elección y está en coordinaciones con sus familiares para que ello ocurra. La defensa pública es proporcionada por el Estado, pero para su defensa legal ha sido notificado para que, con intervención de sus familiares, pueda comunicarse con su abogado”, precisó el oficial de la PNP.
Moreno Hernández es procesado por los presuntos delitos de secuestro, extorsión y organización criminal, entre otros ilícitos asociados al crimen organizado. La PNP lo identifica como principal cabecilla de la banda Los Injertos del Cono Norte, organización dedicada a extorsiones, amenazas y secuestros en diversos distritos de Lima. Entre los casos atribuidos figura el secuestro de la empresaria Jackeline Salazar Flores, ocurrido en mayo de 2024 en el distrito de Los Olivos.

