El recibo de luz no solo contempla el costo de distribuir la electricidad hasta los hogares. También incluye los gastos asociados a la generación y transmisión de energía, componentes que determinan el monto final que pagan los usuarios. Así lo explicó el ingeniero Percy Calero Pinta, representante de Enosa, durante el VII Simposium “Renewable Energies Into The Peruvian Electricity Grid”, organizado por la Universidad de Piura (UDEP).
La exposición estuvo dirigida a estudiantes, especialistas y representantes del sector eléctrico. Todos ellos conocieron los principales criterios de la regulación tarifaria y los desafíos relacionados con la modernización del servicio eléctrico en el país.
¿Cómo se distribuyen los costos de la tarifa eléctrica?
Según lo expuesto por Enosa, la tarifa eléctrica se compone de tres etapas principales. La primera es la generación, que representa aproximadamente el 50 % del costo. Le sigue la transmisión, con cerca del 20 %. Finalmente, está la distribución, que concentra alrededor del 30 %.
Dentro de este último componente se encuentra el Valor Agregado de Distribución (VAD), regulado por el Osinergmin. Este valor contempla las inversiones en redes y subestaciones, así como los gastos de operación y mantenimiento necesarios para garantizar la prestación del servicio.
El VAD se actualiza cada cuatro años y su cálculo considera factores como la densidad de usuarios y las características de los sistemas eléctricos de cada zona. En el caso de Enosa, el siguiente periodo de aplicación está previsto del 1 de noviembre de 2027 al 31 de octubre de 2031, dentro del proceso de fijación tarifaria correspondiente a las empresas del segundo grupo de Fonafe.
Enosa desarrolla pilotos de medición inteligente en Piura
Durante el simposio, también se presentaron avances en medición inteligente y nuevas alternativas tarifarias. Enosa informó que desarrolla proyectos piloto con medidores inteligentes en Piura, equipos que permiten registrar el consumo eléctrico en distintos intervalos de tiempo.
Esta tecnología podría facilitar que los usuarios accedan a información más detallada sobre sus hábitos de consumo y, a futuro, permitir la implementación de tarifas diferenciadas según los horarios de uso de la electricidad.

