A puertas de las elecciones generales de 2026, el desempeño económico y la competitividad regional vuelven a ocupar un lugar central en el debate público. En entrevista con Impulso Norte, el presidente de Perucámaras, Óscar Zapata, abordó el estado actual de las regiones, el impacto de la crisis política en la inversión, las brechas de crecimiento territorial y los principales retos que condicionan el desarrollo económico fuera de Lima.
Competitividad regional y crecimiento desigual en el país
Según Óscar Zapata, el país llega al proceso electoral con un deterioro sostenido de la competitividad regional. Indicó que, de acuerdo con mediciones recientes de Centrum, 18 de las 26 regiones del país se ubican en un nivel de competitividad extremadamente bajo, lo que refleja una pérdida de avances logrados hasta el año 2022.
El representante de Perucámaras señaló que el crecimiento económico nacional se desarrolla a dos velocidades. Mientras algunas regiones registran expansiones de dos dígitos impulsadas principalmente por la minería o la agroindustria, otras presentan contracciones significativas. Entre los casos mencionados figuran regiones como Tacna, Apurímac, Junín y Pasco con crecimientos elevados, frente a retrocesos en Tumbes, Ica, Cusco y Moquegua.
Este comportamiento, explicó, responde a factores como la calidad de la gestión regional, la falta de inversión privada y las limitaciones en infraestructura, logística y conectividad.
Inversión privada, crisis política y confianza empresarial
Zapata sostuvo que la crisis política recurrente ha afectado la confianza de los inversionistas, generando postergaciones en la toma de decisiones. Sin embargo, precisó que, pese a este contexto, la inversión privada mostró un crecimiento a doble dígito el año anterior, apoyada en mecanismos como las asociaciones público-privadas y las obras por impuestos.
No obstante, advirtió que gran parte de estas inversiones no se ha descentralizado, lo que contribuye a mantener las brechas regionales. En ese sentido, resaltó la importancia de que el proceso electoral venga acompañado de mensajes claros en materia de seguridad jurídica, infraestructura y normatividad, con el fin de destrabar proyectos ya aprobados.
Infraestructura, informalidad y rol de las autoridades regionales
El presidente de Perucámaras identificó a la informalidad como uno de los principales obstáculos para el desarrollo regional. Señaló que la generación de empleo formal depende directamente de la inversión, la cual requiere condiciones mínimas de estabilidad política y reglas claras.
Asimismo, destacó que la falta de infraestructura vial, conectividad y logística limita el acceso de varias regiones a los mercados internacionales, pese a que el país cuenta con tratados de libre comercio con más de 50 economías. En este contexto, enfatizó que el electorado regional debería exigir a los candidatos compromisos concretos en proyectos público-privados que fortalezcan la competitividad territorial.
Petroperú y desafíos de las empresas del Estado
En relación con Petroperú, Zapata afirmó que la empresa atraviesa una situación financiera compleja que no permite, en el corto plazo, un proceso de privatización. Señaló que la prioridad debe ser una reestructuración integral orientada a reducir gastos, fortalecer ingresos, garantizar la operatividad de la refinería y cumplir con el pago a proveedores.
Indicó que la deuda de la empresa es de largo plazo y bajo costo, por lo que una reprogramación podría resultar contraproducente. Además, subrayó la necesidad de recuperar el valor de la compañía antes de plantear cualquier alternativa futura, teniendo en cuenta el impacto económico y social en zonas como Talara.

