El papa León XIV ha dado un paso inédito y enérgico que confirma que no solo sigue la línea de Francisco en la lucha contra la pederastia y los abusos de todo tipo en la Iglesia, sino que incluso va más allá que su predecesor.
Lo ha hecho en uno de los expedientes más complejos, pero que conoce muy bien: el escándalo del poderoso grupo ultraconservador Sodalicio de Vida Cristiana de Perú, presente en muchos países latinoamericanos y que fue disuelto por Francisco en enero de 2025. Al igual que en España, la Santa Sede ha presionado para agilizar la indemnización de las víctimas, pero en este caso la novedad es que el propio Vaticano abrirá directamente en Perú en mayo un canal de escucha para acordar resarcimientos.
Tanto por agresiones sexuales como por abusos de autoridad y sectarios, y lo hará con el dinero y los bienes incautados a esta organización, una iniciativa excepcional que abre un precedente ante otras entidades similares. Como en el caso español, León XIV desea dejar el caso en vías de solución antes de su visita a Perú, posiblemente a final de año.
El Sodalicio ha admitido hasta ahora al menos 83 víctimas y afirma que ha pagado 5,3 millones de dólares en compensaciones, pero ahora podrían surgir muchas más que siguen ocultas. La decisión se ha hecho pública este miércoles, madrugada en España, en una nota de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), que incluye un largo comunicado del comisario especial del Papa en este asunto, el sacerdote español Jordi Bertomeu. Es un oficial del Dicasterio de Doctrina de la Fe y desde hace años se ha convertido en el principal investigador que el Vaticano envía a abordar escándalos de pederastia, desde que Francisco lo mandó a Chile en 2018 a raíz del impacto del caso Karadima.
Comunicado de la Conferencia Episcopal
La Presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) da a conocer el Comunicado del Comisario Apostólico a cargo del proceso de liquidación de las sociedades de vida apostólica Sodalitium Christianae Vitae y Fraternidad Mariana de la Reconciliación, y de las asociaciones de fieles Siervas del Plan de Dios y Movimiento de Vida Cristiana, destacando que este pronunciamiento se entiende como un acto concreto orientado a la atención efectiva de las víctimas.
Para quienes han sufrido directamente los abusos, este anuncio abre una oportunidad real para seguir avanzando hacia una justa reparación, largamente esperada: reconocimiento pleno del daño causado, acompañamiento integral, reparación adecuada y garantías firmes de no repetición.
El comunicado del Comisario Apostólico revela decisión, transparencia y responsabilidad. Las heridas provocadas siguen siendo profundas y las fracturas que se generaron no solo afectan a las víctimas, sino también a toda la comunidad eclesial. Por ello, este comunicado consolida un proceso auténtico de justicia y sanación.
Justicia
A la luz del mensaje redentor de Cristo, Señor de la Historia, se reafirma que no hay reconciliación sin verdad, ni restauración sin justicia. La Iglesia está llamada hoy a encarnar ese mensaje, colocando en el centro a quienes han sufrido y respondiendo con hechos concretos a su clamor

