Walac Noticias recorrió el mercado durante la semana y comprobó que de lunes a viernes, la presencia de policías municipales controla a los comerciantes informales. Pero los sábados y domingos, el centro de abastos vuelve al desorden porque los ambulantes se colocan a lo largo de la nueva alameda, perjudicando el libre tránsito de las personas que acuden a comprar.
El alcalde Piura, Oscar Miranda, indicó que están buscando financiamiento para contratar a 120 serenos más y reforzar el control del comercio informal. Sin embargo, hasta que eso ocurra, los vendedores ambulantes saben que pueden aprovechar los fines de semana para vender sus productos sin permiso.
Algunos de los comerciantes formales, al interior del mercado, indicaron que son perjudicados más los fines de semana, porque reciben poca clientela. Frutas, ropa, zapatos, plásticos, juguetes, útiles escolares, entre otros productos, son vendidos en las veredas o hasta en las misma bancas que puso la Municipalidad para el descanso de los visitantes.

Alimentos contaminados
Arturo Ruíz, gerente de Comercialización, indicó que los alimentos que se venden en la vía pública suponen un peligro para la población, porque no tienen las medidas de salubridad necesarias. “Se vende pescado, pollo, frutas en la vía pública, en las condiciones que no son adecuadas”, manifestó Ruíz.
El gerente invocó a la población a no comprar alimentos en las vías públicas, como una manera de acabar poco a poco con el comercio informal.