El dengue en Piura continúa en ascenso en medio de las intensas lluvias que afectan a la región. Sin embargo, especialistas en salud pública advierten que el principal foco de contagio no se encuentra en charcos ni inundaciones, sino dentro de los hogares. Es en estos lugares donde el mosquito transmisor encuentra condiciones ideales para reproducirse.
De acuerdo con la sala situacional del Ministerio de Salud y la Dirección Regional de Salud, Piura registra actualmente entre 1,008 y 1,033 casos de dengue, además de una defunción en investigación. Esta cifra representa un incremento del 144% en comparación con el mismo periodo de 2025. Esto confirma una tendencia preocupante en el primer trimestre de 2026.
El especialista Julio Barrena explicó que el aumento de casos no responde directamente a las lluvias, sino al almacenamiento de agua en recipientes domésticos. El mosquito Aedes aegypti, vector del dengue, deposita sus huevos en agua limpia y estancada que suele acumularse en baldes, tanques, techos, floreros e incluso tapas de botellas.
Piura concentra más casos, pero Sechura lidera en incidencia
En términos absolutos, la provincia de Piura encabeza la lista con 495 casos, seguida por Sullana (245), Morropón (115) y Sechura (85). No obstante, al analizar la incidencia por número de habitantes, Sechura presenta el mayor impacto del brote, seguida de Morropón y Sullana.
La evolución de la enfermedad evidencia un crecimiento acelerado: de apenas 12 casos en la primera semana del año se ha pasado a cerca de 300 contagios semanales en las últimas semanas, superando incluso las proyecciones oficiales para este periodo.
Del total de pacientes, el 88% presenta dengue sin signos de alarma, mientras que el 12% desarrolla síntomas que requieren hospitalización. Hasta el momento, solo cinco casos han sido catalogados como dengue grave.
Falta de agua potable agrava la situación
Uno de los factores estructurales que complica el control del dengue en Piura es el acceso limitado al agua potable. Solo el 15% de la población cuenta con servicio continuo. Esto obliga a miles de familias a almacenar agua en condiciones que facilitan la proliferación del mosquito.
En cuanto a la vacunación, no existen cifras actualizadas de cobertura para 2026. No obstante, en 2025 se logró inmunizar con la primera dosis al 100% de la población entre 10 y 16 años, y cerca del 90% completó la segunda dosis. Actualmente, la estrategia se ha ampliado hasta los 20 años e incluye al personal de salud.
Eliminación de criaderos: clave para frenar el dengue
Las autoridades sanitarias recalcan que la fumigación no es suficiente como medida preventiva. Al respecto, explican que su efecto es temporal y solo actúa sobre los mosquitos en vuelo. En cambio, el control efectivo del dengue depende de la eliminación de criaderos dentro de las viviendas.
Por ello, se insiste en acciones como tapar correctamente los depósitos de agua, desechar objetos en desuso, permitir el ingreso de brigadas de salud. Asimismo, es importante acudir a un centro médico ante síntomas como fiebre, dolor de cabeza o malestar general.
La combinación de vacunación, control vectorial y participación ciudadana sigue siendo la principal estrategia para reducir los casos graves y evitar fallecimientos en una región donde el dengue mantiene una tendencia creciente.

