La Contraloría General de la República advirtió serias deficiencias en el funcionamiento del Hospital de Apoyo II-2 de Sullana. Entre ellas el uso de equipos de Rayos X sin licencia para emitir radiación ionizante, situación que representa un riesgo para la salud del personal y de los pacientes. Además, identificó desabastecimiento de medicamentos en el área de Emergencia y ambientes con condiciones inseguras.
Estas observaciones figuran en el Informe de Visita de Control N.° 028-2026-CG/SALUD-SVC emitido tras una inspección realizada en el establecimiento ubicado en la avenida Santa Rosa, informó Diario Correo.
Equipos de Rayos X operan sin licencia del IPEN
Durante la visita, realizada en presencia de la directora María Torres y del administrador Luis Castro Álamo, la comisión de control constató que diversos equipos biomédicos operan sin contar con la licencia del Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN). Esta es un requisito obligatorio para el uso de equipos que emiten radiación ionizante.
La Contraloría precisó que las licencias deben renovarse cada cinco años, ya que permiten controlar los niveles de exposición a la radiación, la cual puede resultar perjudicial para la salud si no se gestiona adecuadamente.
Asimismo, se verificó que los equipos no cuentan con el Certificado de Control de Calidad. Dicho documento garantiza la seguridad del paciente, el correcto funcionamiento del equipo, la emisión mínima necesaria de radiación y la obtención de imágenes diagnósticas adecuadas, reduciendo el riesgo de errores médicos.
Los equipos observados sin licencia IPEN son: un Rayos X estacionario digital, un Rayos X rodable, un Rayos X rodable con arco en C y un equipo de Rayos X con fluoroscopia.
Personal sin dosímetros y equipos inoperativos en Emergencia
El órgano de control también detectó que el personal tecnólogo no dispone de dosímetros de radiación ionizante, dispositivos obligatorios que permiten medir la cantidad de radiación recibida durante la exposición. La ausencia de estos equipos compromete la protección del personal asistencial y de los pacientes.
Adicionalmente, se constató que un ecógrafo portátil, ubicado en el área de Emergencia, presenta el transductor convexo inoperativo. Ello limita la atención oportuna de pacientes que requieren diagnósticos por imágenes.
Camas deterioradas y ambientes con riesgo estructural
La Contraloría informó que el área de medicina de Emergencia cuenta con camas oxidadas, en mal estado y con colchones deteriorados. También se hallaron veladores y mesas auxiliares con presencia de óxido que requieren mantenimiento.
En cuanto a la infraestructura, el hospital presenta fisuras en muros, humedad en paredes y techos y deterioro de pintura. Así como, desprendimiento de cerámicos en pisos y muros, puertas dañadas, juntas de dilatación en mal estado y ambientes con trabajos inconclusos, condiciones que representan un riesgo para el uso seguro de las instalaciones.

