A sus 84 años, Víctor Pacherres Sosa recibe el cariño permanente de los vecinos de Catacaos. Conocido en el fútbol local como “Cabecitas”, este exjugador se convirtió en uno de los referentes deportivos de la Heroica Villa gracias a su talento, inteligencia en el campo y amor por la camiseta del Blondell.
Aunque era marcador izquierdo, transformaba en gol casi cada balón que recibía dentro del área rival. Menudo, liviano y de baja estatura, compensaba cualquier desventaja física con anticipación, rapidez mental y dominio del juego aéreo.
El origen de un apodo que marcó su carrera
En el antiguo estadio de Catacaos, fue el popular “cholo Quintana” quien le puso el apodo de “Cabecitas”, sobrenombre que Víctor Pacherres lleva hoy con orgullo. Su capacidad para despejar, anticipar y anotar de cabeza lo hizo inolvidable entre los aficionados.
Nacido el 28 de julio, dio sus primeros pasos en el fútbol en la calle Piura, donde empezó a forjar su pasión por el balón desde muy joven.

Familia, oficio y disciplina
Hijo de Vicente Pacherres More, panadero, y de Dolores Sosa More, lavandera y ama de casa, Víctor creció en un hogar humilde junto a sus tres hermanos. Culminó sus estudios en la nocturna de la 27 y, ante la necesidad de salir adelante, aprendió el oficio de joyero, destacando especialmente en el trabajo de filigrana.
Pese a ello, el fútbol terminó imponiéndose como su gran vocación.

Del UDC al Blondell: una carrera memorable
Con apenas 15 años debutó en el UDC, equipo de segunda división, y un año después, a los 16, los dirigentes del Blondell decidieron ficharlo. Allí vivió sus mejores etapas deportivas.
Con apenas 1.50 metros de estatura y un peso que no superaba los 55 kilos, se convirtió en un defensor temido.
“Había que ser rápido y sacar el balón con el pie o la cabeza cuando el delantero venía por mi lado”, recuerda mientras reproduce con su cuerpo los movimientos defensivos.
Según él mismo relata, la clave siempre fue la inteligencia para anticipar y neutralizar al rival.
Un referente dentro y fuera de Catacaos
Con el Blondell jugó en distintas ciudades del país e incluso llegó a disputar encuentros en Lima, dejando clara su calidad futbolística. Además, defendió los colores de otros clubes como Sparta de Pueblo Nuevo, New Star de la calle Comercio y Municipal de La Legua.
Durante su carrera compartió vestuario con recordados jugadores como Santiago Ojeda, Pirilo Gómez, Manuel Correa Suárez, Pancho Taboada, Antonio Gil, Manuel Delgado, Lucho Curay y Nery Viera, entre muchos otros.
Una gloria viva del deporte cataquense
Hoy, desde su modesta vivienda en la calle Piura, Víctor Pacherres sigue dispuesto a realizar cualquier trabajo que se le presente. Es el único sobreviviente de sus cuatro hermanos y continúa caminando con firmeza por las calles de la Heroica Villa.
Su historia permanece como testimonio de esfuerzo, talento y amor por el deporte.

