El Ministerio de Educación (Minedu) anunció que volverá a implementar la calificación de conducta en los colegios públicos del país. El objetivo es evaluar el comportamiento de los estudiantes y promover una convivencia escolar respetuosa y segura.
El ministro de Educación, José Antonio Chang, realizó el anuncio durante la presentación de los nuevos Lineamientos para la Gestión de la Disciplina Escolar, que contó con la participación de la presidenta Keiko Fujimori.
¿Cómo se evaluará la conducta de los escolares?
Chang explicó que la formación de los estudiantes no debe limitarse al aprendizaje académico, sino que también debe considerar su comportamiento y la manera en que se relacionan con los demás. En ese sentido, sostuvo que la nota de conducta permitirá realizar un seguimiento de su desenvolvimiento dentro de la comunidad educativa.
Los nuevos lineamientos establecen tres categorías de faltas: leves, graves y muy graves. Entre las graves se incluyen los daños a la propiedad escolar, las tardanzas injustificadas reiteradas, el uso indebido de celulares y las agresiones físicas leves sin lesiones o psicológicas. En la categoría de muy graves figuran el acoso escolar, la violencia sexual, la extorsión, la discriminación y el uso de armas.
¿Qué sanciones contempla la propuesta?
Las medidas previstas comprenden amonestaciones, reparación de daños y separación temporal del aula. También se consideran sanciones como la suspensión, la matrícula condicional y la separación definitiva, según la gravedad de la falta. Para determinar la medida correspondiente, se evaluarán la edad del estudiante, sus antecedentes de conducta, las circunstancias del hecho y el daño ocasionado.
Ante una falta grave o muy grave, el caso deberá registrarse y comunicarse al director en un plazo máximo de 24 horas. Además, se informará a la familia y se aplicarán los procedimientos correspondientes, respetando el debido proceso. La propuesta también busca fortalecer la autoridad de directores y docentes, así como promover la participación de los padres en la formación de sus hijos.
En los casos de separación definitiva, los estudiantes podrán continuar su formación mediante una modalidad educativa híbrida a cargo de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL). Esta alternativa contempla clases curriculares virtuales, atención presencial para favorecer la reinserción educativa y social, y apoyo psicológico para los escolares y sus familias.
Los lineamientos se encuentran en etapa de prepublicación para recibir aportes de especialistas, padres de familia y representantes de la sociedad civil. Una vez aprobada la norma, las instituciones educativas tendrán un plazo de 30 días para adecuar sus documentos de gestión a las nuevas disposiciones.

