Más de 49 mil personas estarían expuestas a explotación laboral, extorsión y trata de personas en tres zonas del país donde la minería no legal se desarrolla bajo el control de organizaciones criminales, según un estudio del Instituto de Criminología y Estudios sobre la Violencia (ICEV).
La investigación, elaborada por encargo de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), analizó los casos de Pataz, en La Libertad; La Rinconada, en Puno; y Atico, en Arequipa.
El informe advierte que la violencia y las vulneraciones de derechos humanos forman parte de las condiciones en las que opera esta actividad, de acuerdo con los hallazgos del estudio.
Más de 49 mil personas estarían bajo condiciones de explotación
La investigación estima que unas 30 mil personas se encuentran en esta situación en La Rinconada, otras 15 mil en Pataz y alrededor de 4 mil en Atico.
Según el estudio, muchas de las personas que llegan a estos lugares proceden de otras regiones y se encuentran en condiciones económicas vulnerables.
Los investigadores identificaron casos de extorsión, explotación laboral y trata de personas, además de condiciones de trabajo consideradas extremadamente peligrosas en las zonas de extracción.
Extorsión y violencia forman parte del control territorial
El estudio señala que organizaciones criminales ejercen control sobre estos territorios y cobran cupos a trabajadores, transportistas y comerciantes.
De acuerdo con la investigación, aproximadamente siete de cada diez trabajadores que llegan por primera vez a estas zonas serían víctimas de extorsión.
El informe también recoge entre 30 y 50 homicidios registrados durante el último año en los tres territorios analizados. Los autores advierten que muchos de estos crímenes permanecen impunes.
Explotación sexual y trabajo infantil
La investigación también identificó más de 1250 víctimas de explotación sexual, principalmente en Pataz y La Rinconada.
Según el estudio, algunas de las víctimas fueron captadas mediante engaños y entre ellas habría menores de edad.
Asimismo, se documentó la participación de cientos de niños y adolescentes de entre 11 y 18 años en actividades peligrosas vinculadas con la minería no legal.
El mayor riesgo se concentra en la extracción del mineral
El ICEV señala que las principales vulneraciones se concentran en la etapa extractiva, donde se desarrollan directamente las labores de explotación del mineral.
En este punto se identificaron situaciones de trabajo forzoso, trata de personas, explotación laboral y trabajo infantil, además de ausencia de contratos y mecanismos de protección frente a accidentes.
Nicolás Zevallos, uno de los autores de la investigación, describió esta situación como un círculo de explotación que afecta especialmente a quienes llegan buscando una oportunidad laboral.
El estudio concluye que los tres casos analizados constituyen una muestra de un problema más amplio relacionado con la expansión de actividades mineras fuera del marco legal y la limitada presencia sostenida del Estado en determinados territorios.

