Las condiciones cálidas que se registran en el océano Pacífico vienen siendo monitoreadas por especialistas debido a su posible evolución durante los próximos meses. Yuri Escajadillo, subdirector de Vigilancia del Clima del Senamhi, explicó que el calentamiento se presenta frente a las costas de Perú y también en el Pacífico Central. En la costa norte, este escenario ya se refleja en temperaturas superiores a lo habitual y genera atención por sus posibles efectos en la agricultura.
El Pacífico mantiene condiciones cálidas
Escajadillo explicó que durante el Fenómeno El Niño cambia la circulación habitual del Pacífico. Las aguas cálidas se desplazan hacia la zona oriental, frente a las costas de Perú y Ecuador.
El especialista señaló que el comportamiento del Pacífico debe analizarse en conjunto con las condiciones del Pacífico Central. En esta zona también se observan anomalías térmicas importantes en comparación con etapas similares de eventos anteriores.

Los modelos climáticos muestran que las condiciones cálidas podrían mantenerse durante los próximos meses. Escajadillo precisó que estas proyecciones se actualizan constantemente a medida que se incorporan nuevos datos.
En la costa norte, las temperaturas también presentan valores elevados. Según explicó el especialista, en algunos sectores las anomalías alcanzan entre 5 y 6 °C. Este comportamiento puede repercutir en actividades que dependen directamente de las condiciones meteorológicas.
Las altas temperaturas ya afectan el desarrollo de los cultivos
En Piura, el comportamiento de las temperaturas viene siendo monitoreado por sus posibles efectos en la agricultura. La Dra. Ninell Dedios Nimbela, especialista del Senamhi, explicó que el riesgo agroclimático se determina a partir de tres factores: la amenaza climática, la exposición y la vulnerabilidad de cada cultivo.

“Contamos con una red de monitoreo fenológico en cada lugar donde tenemos estaciones meteorológicas. Tenemos personal de nuestra institución que hace la observación directa de cómo el cultivo va pasando por sus diferentes fases y va registrando los datos”, señaló.
El monitoreo permite evaluar la respuesta de los cultivos al clima mediante estaciones, drones e imágenes multiespectrales. Con estos datos, el Senamhi elabora boletines de riesgo para anticipar posibles efectos en los próximos meses.
Piura enfrenta un escenario diferente
Dedios Nimbela señaló que el impacto de un eventual evento de El Niño debe analizarse considerando los cambios que ha experimentado la región. Explicó que actualmente existe una mayor población y una frontera agrícola más amplia que durante los eventos de 1982-1983 y 1997-1998.
La especialista también destacó que la agricultura piurana ya no se concentra únicamente en cultivos destinados al consumo local. La región cuenta actualmente con productos orientados a la exportación, lo que amplía las actividades económicas expuestas a las condiciones climáticas.
Por ello, explicó que no se puede asumir que un nuevo evento tendrá exactamente las mismas consecuencias que los registrados décadas atrás. El nivel de riesgo dependerá de la amenaza climática y de las características de cada cultivo y zona productiva.

