La coincidencia de un Niño Costero activo y un Niño Global en consolidación configura un escenario climático poco común que podría generar importantes efectos sobre la economía del norte del Perú. Así lo advirtió César García, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (Redes), quien explicó que esta combinación amenaza la producción agrícola, la pesca y el abastecimiento de alimentos, además de presionar al alza la inflación.
Durante una entrevista, García señaló que el escenario actual presenta similitudes con el fenómeno de 1997-1998. Sin embargo, precisó que existe una diferencia importante. En esta ocasión, el impacto inicial estaría marcado por las temperaturas persistentemente altas y no por las lluvias e inundaciones. Estas condiciones alteran la floración y la maduración de diversos cultivos de exportación.
Agroexportación y pesca enfrentarían los mayores riesgos
El economista explicó que los sectores con mayor exposición serían la pesca, la manufactura vinculada a esta actividad y el agro.
En el caso de la pesca, indicó que el Banco Central de Reserva (BCR) proyecta una reducción de hasta un millón de toneladas en la cuota de captura de anchoveta durante la segunda temporada en la zona norte-centro. En años sin El Niño, esta alcanza alrededor de 2,7 millones de toneladas. Esta menor captura también afectaría la producción de harina y aceite de pescado, así como las exportaciones.
Respecto al agro, García sostuvo que el impacto se concentraría en Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad. Explicó que cerca del 90 % de las siembras del actual año productivo ya se encuentran ejecutadas. No obstante, el riesgo persiste para el 10 % restante, donde se ubican la campaña chica de arroz en Piura y la producción de papa en la costa.
Añadió que las altas temperaturas podrían afectar cultivos de exportación como el limón, el mango, la uva, el banano orgánico y, dependiendo de la evolución del fenómeno, también el arándano.
El alza de precios ya comienza a sentirse
García afirmó que algunos efectos ya son visibles en los mercados. Como ejemplo, mencionó que el precio mayorista del bonito pasó de alrededor de S/ 3 a entre S/ 9 y S/ 10 debido al calentamiento del mar y a la menor disponibilidad de especies.
También señaló que existe presión sobre los precios de productos como la papa, el ají amarillo y la cebolla. Mientras tanto, el arroz mantiene una evolución más estable.
Según explicó, el último Reporte de Inflación del BCR proyecta que, bajo un escenario de Niño Costero fuerte, aunque no extraordinario, la inflación superaría el 3 % en los próximos meses. La entidad estima que el retorno al rango meta recién ocurriría en 2027.
El economista recordó que los anteriores eventos climáticos afectaron con mayor intensidad a los hogares de menores ingresos. Por ello, advirtió que un nuevo incremento sostenido del costo de vida podría elevar los niveles de vulnerabilidad y pobreza.
Prevención y apoyo focalizado
Frente a este panorama, García consideró indispensable fortalecer las acciones preventivas antes de que el fenómeno alcance su mayor intensidad.
Entre las principales medidas, mencionó la identificación de las zonas con mayor riesgo de inundación. También planteó la evacuación preventiva de las familias vulnerables. Además, consideró necesario fortalecer la infraestructura de protección.
Asimismo, sostuvo que cualquier apoyo económico debe estar adecuadamente focalizado. Explicó que los recursos deben llegar a los hogares que realmente los necesiten. De esta manera, se garantizaría un uso más eficiente de los fondos públicos.
El economista de Redes afirmó que las experiencias de los fenómenos de 1997-1998 y 2017 demuestran que el país debe priorizar la prevención sobre la reconstrucción. «Prevenir cuesta mucho menos que reconstruir después», concluyó durante la entrevista.

