El presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Piura, Javier Bereche Álvarez, respaldó el incremento de la Remuneración Mínima Vital (RMV), aunque señaló que su aplicación debió realizarse de manera escalonada para reducir el impacto sobre las empresas y la economía.
El representante del gremio empresarial indicó, en declaraciones a Diario Correo, que el reajuste, equivalente a S/ 275 y que eleva el salario básico en 27 %, favorece a alrededor de 1.5 millones de trabajadores. Indicó que la medida representa un reconocimiento al capital humano y contribuirá a fortalecer el poder adquisitivo de este grupo de la población.
Piden medidas para las micro y pequeñas empresas
El dirigente recordó que las mypes representan el 95 % del tejido empresarial del país y concentran la mayor parte del empleo bajo el régimen de la RMV. Sostuvo que este sector afrontará el mayor impacto del reajuste, por lo que consideró necesario implementar medidas de apoyo.
«Se destaca la implementación de un bono compensatorio, vital si se considera que el 80 % de los beneficiarios del aumento laboran en este sector», afirmó.
Añadió que la medida envía una señal de reactivación económica. Indicó que el sueldo mínimo permaneció sin cambios desde 2022. También sostuvo que, durante ese periodo, el sector privado tuvo una participación limitada en las estrategias orientadas a impulsar el crecimiento económico.
Advierte riesgos para la economía
Pese a valorar el beneficio para los trabajadores, Bereche advirtió que aplicar el incremento en un solo tramo podría generar efectos sobre los precios de bienes y servicios.
«Subir 27 % en un solo tramo puede trasladarse a los precios finales de los productos y servicios. Tú le das 27 % más a 1,5 millones de personas y lo que van a hacer mañana es salir a comprar más. Según las leyes económicas, cuando hay mayor consumo, los precios suben», explicó.
Asimismo, sostuvo que el incremento de los costos laborales podría desalentar la formalización de nuevos negocios. El presidente de la Cámara reiteró que el reajuste salarial era necesario. Sin embargo, insistió en que una aplicación gradual habría reducido el impacto sobre las empresas. También sostuvo que esta modalidad habría permitido alcanzar el mismo objetivo sin afectar en mayor medida la actividad económica.

