Cuba dio luz verde al programa de reformas económicas más amplio desde la Revolución de 1959. La Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó un paquete de medidas orientadas a ampliar la participación del sector privado y atraer inversión nacional y extranjera en áreas como la banca, el turismo, la agricultura y el mercado cambiario. La iniciativa, respaldada por el presidente Miguel Díaz-Canel y el expresidente Raúl Castro, busca responder a la crisis económica que enfrenta la isla y modernizar parte de su modelo productivo.
Cuba aprueba reformas económicas y amplía el rol del sector privado
Más de 400 diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobaron a mano alzada 176 propuestas presentadas por el primer ministro, Manuel Marrero. Las reformas abarcan la organización de las empresas privadas y estatales, el sistema bancario, la inversión extranjera, el mercado cambiario, los impuestos y la política salarial.
Entre las principales medidas figura la transformación de las empresas estatales en sociedades mercantiles por acciones o participaciones, así como la autorización para crear empresas privadas con más de 100 trabajadores.
Además, se permitirá la participación de capital extranjero en el sector privado y la apertura de cuentas en divisas para personas naturales.
«Se trata del programa de reforma económica más profundo que se haya anunciado en los últimos 70 años de la historia económica del país, desde la victoria de la Revolución de 1959», declaró a la AFP el economista cubano Daniel Torralbas, radicado en Londres.
Banca, turismo y agricultura se abrirán a la inversión privada
Las reformas económicas en Cuba contemplan la apertura a la inversión privada, tanto nacional como extranjera, en sectores estratégicos como la agricultura, el turismo, el sistema bancario y el mercado cambiario.
Asimismo, los cubanos podrán tener más de una empresa privada y participar en otras sociedades. También se permitirá la negociación salarial dentro de las empresas.
El paquete contempla además la posibilidad de que los municipios puedan importar y exportar sin intermediarios estatales y que las empresas públicas retengan divisas.
Otra medida prevista es la reducción de la estructura burocrática del Estado, con una disminución del número de ministerios.
Crisis económica en Cuba acelera las reformas
La aprobación de las medidas se produce en un contexto marcado por una prolongada crisis económica, escasez de alimentos y combustible, apagones y dificultades para acceder a medicamentos y agua potable.
Desde 2021, el Gobierno cubano había autorizado la creación de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), que actualmente superan las 10,000 y emplean a cerca de un tercio de la población económicamente activa.
Sin embargo, especialistas consideran que las nuevas medidas representan un cambio más amplio.
«La esencia de las transformaciones que se están proponiendo van en torno a ampliar el rol del sector privado en la economía cubana (…) y hay cambios drásticos, no estamos hablando de cambios de maquillaje», sostuvo Torralbas.
Pese a ello, las autoridades no han anunciado un calendario de implementación.
Gobierno de Miguel Díaz-Canel asegura que mantendrá el modelo socialista
El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que las reformas responden a la necesidad de realizar cambios urgentes, aunque precisó que no implican abandonar el sistema político vigente.
«Algunas no tendrán un consenso absoluto, pero son impostergables», manifestó durante una sesión extraordinaria del Comité Central del Partido Comunista.
El mandatario también señaló que las medidas toman como referencia las experiencias económicas de China y Vietnam, países que introdujeron mecanismos de mercado sin modificar el sistema de partido único.
Estados Unidos mantiene presión sobre la economía cubana
Las reformas fueron aprobadas en medio del endurecimiento de las relaciones con Estados Unidos. La administración de Donald Trump mantiene una política de máxima presión sobre la isla y ha aplicado nuevas sanciones económicas.
«Si toman decisiones inteligentes, tendremos una relación mucho mejor con esa isla», declaró el vicepresidente estadounidense JD Vance al ser consultado sobre la situación de Cuba.
Por su parte, el Gobierno cubano insiste en que la apertura económica responde a decisiones internas.
«No lo estamos haciendo por las presiones de los yanquis (…) lo estamos haciendo de manera soberana», señaló Díaz-Canel tras la aprobación del paquete de reformas.

