La presencia de la flota china en el mar peruano ha generado un escenario crítico para la pesca artesanal, especialmente en regiones como Piura. Según el presidente del Comité para el Manejo Sustentable del Calamar Gigante (Calamasur), Alfonso Miranda Eyzaguirre, la pesca sin control en altamar estaría afectando directamente el precio de la pota en el mercado internacional. El ingreso de embarcaciones sin monitoreo satelital y la sobreoferta de calamar gigante configuran un panorama complejo para los pescadores peruanos.
Más de 350 embarcaciones sin control satelital en el mar peruano
Alfonso Miranda Eyzaguirre informó que entre julio de 2023 y octubre de 2024 más de 350 barcos ingresaron al mar peruano sin contar con el dispositivo de control satelital obligatorio. Estas embarcaciones arribaron a puertos como Paita, lo que generó cuestionamientos desde el sector pesquero artesanal por la falta de transparencia en las operaciones en altamar.
“A partir de octubre de 2024, y tras la presión precisamente de la pesca artesanal, se generó un restablecimiento de esta obligación por parte de la autoridad peruana y, a partir de ahí, los barcos chinos, en lugar de entrar a puertos peruanos, están entrando a puertos chilenos donde no les obligan a este dispositivo satelital”, señaló Miranda Eyzaguirre.
El representante de Calamasur indicó que, desde la reactivación de esta exigencia, no se ha registrado el ingreso de embarcaciones pesqueras chinas a territorio peruano. Sin embargo, persisten las dudas entre pescadores artesanales sobre posibles actividades en altamar dentro del dominio marítimo nacional.
Sobreoferta de calamar gigante provoca caída del precio de la pota
La pesca de pota o calamar gigante atraviesa un escenario de saturación del mercado internacional. De acuerdo con Miranda, el mercado global estaba acostumbrado a recibir alrededor de un millón de toneladas anuales; sin embargo, en 2025 habría alcanzado aproximadamente 1 millón 700 mil toneladas.
“Entonces, una pesca que estaba en un mercado acostumbrado a recibir 1 millón de toneladas de calamar gigante o pota anuales, en el año 2025 ha recibido 1´700 mil toneladas. Entonces, el precio de la pota se ha ido al suelo. La flota de China tiene pesca sin límites, pero el Perú no, entonces hace que la industria y la pesca artesanal estén pasando por un grave momento de dificultad porque los precios han colapsado debido a la saturación de pota en el mercado internacional por esta pesca sin control de la flota china”, indicó.
Según el presidente de Calamasur, la flota china opera con grandes embarcaciones industriales equipadas con maquinaria automatizada y capacidad de captura en un radio de hasta 30 millas alrededor del barco, sin restricciones anuales. Además, señaló que estas embarcaciones reciben subsidios del gobierno chino.
“Pero, el pescador artesanal peruano, que no recibe subsidios, que pesca la pota con línea manual y que sí tiene restricciones de cuota y de temporadas de pesca, de vedas, entonces no puede resistir esta caída de los precios”, declaró.
Piura concentra más del 80% de desembarques de pota en Perú
Miranda precisó que Piura concentra más del 80% de la flota y de los desembarcos de pota en el país, lo que convierte a esta región en la más impactada por la caída del precio del calamar gigante.
“Estos precios se han caído a menos de la mitad de lo que estaban hace un año, y precisamente porque esta flota pesca cada vez más y la organización regional no pone límites, no pone cuotas, con lo que además se está poniendo en riesgo un recurso que es transzonal, que entra y sale del mar del Perú”, sostuvo.
Asimismo, recordó que en los últimos 15 años China pasó de capturar cerca de 10 mil toneladas de calamar gigante a superar las 500 mil toneladas, desplazando a Perú como principal productor mundial.
“Hace precisamente 15 años China pescaba siquiera cerca de 10 mil toneladas de calamar gigante y Perú era el primer productor mundial de calamares. Sin embargo, hoy día China ya superó las 500 mil toneladas”, explicó.
Frente a este escenario, desde el sector pesquero se ha planteado la necesidad de establecer cuotas en el Pacífico Sur para regular la captura del recurso y evitar una mayor presión sobre el mercado internacional y sobre la sostenibilidad del calamar gigante.

