Los indicadores oceanográficos y climáticos confirman que el Perú se mantiene en estado de vigilancia ante un posible Fenómeno El Niño, con mayor probabilidad de incidencia en la costa norte. Así lo advierte el último comunicado del Enfen, que señala un calentamiento progresivo del mar desde marzo, con una posible duración hasta octubre. Aunque el escenario más probable apunta a un Niño costero débil, las autoridades continúan con un monitoreo permanente ante el riesgo de variaciones en lluvias, pesca y condiciones marítimas.
Enfen mantiene vigilancia por posible El Niño Costero
La Agencia Andina conversó con el ingeniero Luis Vásquez, vocero del Comité Multisectorial Encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen), quien precisó que el país se encuentra en una fase de observación reforzada ante señales claras de calentamiento del mar.
“El estado de vigilancia implica un monitoreo más detallado y permanente, debido a que ya existen señales que podrían derivar en un evento El Niño”, explicó. Según detalló, los indicadores actuales muestran que el calentamiento se iniciaría en marzo y podría extenderse hasta octubre. “Si se cumple ese escenario, ya estaríamos ante un evento El Niño”, precisó.
El Niño sería débil, pero con posibilidad de intensificarse
De acuerdo con los análisis técnicos del Enfen, el escenario más probable es el de un Fenómeno El Niño de intensidad débil, aunque no se descarta una posible evolución.
“Por ahora, las condiciones nos indican un Niño débil, pero siempre existe la posibilidad de que escale a un nivel mayor”, afirmó Vásquez. Los modelos climáticos, basados principalmente en la temperatura superficial del mar, indican que los umbrales técnicos podrían superarse entre fines de marzo y abril, tanto para el índice costero (ICEN) como para los indicadores internacionales.
Ondas Kelvin y aumento gradual de la temperatura del mar
Entre los factores que reforzarían el calentamiento figuran las Ondas Kelvin cálidas, cuyo arribo a la costa sudamericana está previsto para marzo y abril. Al menos dos de estas ondas se desplazarían desde el Pacífico central hacia el litoral peruano.
“Cuando estas ondas llegan a la costa, parte de su energía se desplaza hacia el sur y es esa porción la que impacta directamente en el litoral peruano”, explicó el vocero del Enfen. Este proceso contribuiría a mantener temperaturas marinas más elevadas durante varios meses.
El especialista aclaró que el incremento térmico sería paulatino y no brusco. Actualmente, la temperatura del mar en la costa norte, como en Tumbes, oscila entre 22 °C y 23 °C, mientras que en Lambayeque el promedio es de 20 °C. “Para entrar a una condición cálida basta con un incremento de medio grado o un grado”, precisó.
Lluvias en la costa norte: de normales a ligeramente superiores
Respecto a los impactos climáticos, Vásquez señaló que el principal efecto sería un ligero aumento de las lluvias en la costa norte, especialmente en regiones como Tumbes y Piura durante marzo y abril.
“El pronóstico actual es que las precipitaciones estén de normales a ligeramente superiores. No se habla de lluvias extremas, pero sí de mayor humedad en la atmósfera”, indicó. En abril, aunque las lluvias disminuyen estacionalmente, la saturación de suelos podría generar escorrentías incluso con precipitaciones moderadas.
La posible extensión de lluvias hacia regiones más al sur, como Lambayeque o La Libertad, dependerá de la intensidad de los vientos del norte, que por ahora se mantienen dentro de sus valores normales.
Impacto del Fenómeno El Niño en la pesca peruana
El eventual desarrollo de un Niño costero también tendría efectos en la actividad pesquera. En un escenario débil, el impacto sobre especies de aguas frías, como la anchoveta, sería limitado.
Sin embargo, si el calentamiento se intensifica, la anchoveta podría desplazarse hacia zonas más profundas o hacia el sur. En contraste, especies de aguas cálidas como el jurel, el bonito y los atunes podrían incrementar su presencia, generando cambios en la dinámica del sector pesquero.
Monitoreo constante de las condiciones climáticas
El Enfen continuará con el seguimiento permanente de las variables oceánicas y atmosféricas para actualizar los pronósticos y alertar oportunamente a las autoridades y a la población.
“El mensaje es estar atentos y preparados. La vigilancia no significa alarma, sino anticipación”, concluyó Vásquez.

