La celebración del Viernes Santo en Catacaos volverá a congregar a miles de fieles y visitantes este 2026. Oswaldo Gálvez More, designado Doliente de Semana Santa 2026, estima atender a unas 4 mil personas con los tradicionales siete potajes. De ese total, mil corresponden a sus clientes y amigos de Narihualá y Pedregal Chico, comunidades con las que mantiene un vínculo histórico y cultural.
Oswaldo Gálvez, Doliente de Semana Santa 2026 en Catacaos
Humilde y profundamente creyente, Oswaldo Gálvez More, de 61 años, asume con emoción el rol de Doliente de Semana Santa de Catacaos 2026. Para él, esta responsabilidad representa el cumplimiento de un anhelo familiar y, en especial, de un pedido que su padre le hiciera años atrás: servir al pueblo cuando llegara el momento.
Heredero del oficio de su padre, Dionisio Gálvez Durán, panadero conocido como “Pirucho”, y del espíritu de servicio de su madre, Cristina More Cárcamo, Oswaldo organiza cada detalle con paciencia y dedicación. Desde tempranas horas, elabora en su horno artesanal productos tradicionales como cachangas, rosquitas, cachitos y pan de labranza, muy esperados en Narihualá y Pedregal Chico.
“Yo soy religioso de formación y aquí en mi hogar, de 17 de setiembre en Monte Sullón, celebro al Señor Cautivo, San Dimas y al Santísimo Sacramento, aunque también para mis amigos de Narihualá, los reúno en la fiesta del Divino Niño Dios”, explica.
Los 7 potajes de Viernes Santo y la organización comunitaria
La atención de los siete potajes tradicionales de Viernes Santo en Catacaos demandará un trabajo conjunto entre familia, vecinos y amigos. Se estima que alrededor de 4 mil personas serán recibidas, para lo cual ya se ha coordinado con Lucho Pozo, quien estará a cargo de la dirección de la cocina.
“Ya hemos tenido una reunión con la familia, vecinos y amigos y Lucho nos ha pedido 200 personas para preparar los 7 potajes y atender a los visitantes. Nos hemos dividido las tareas en quién hace el chupe de langostinos, la malarrabia, los postres, el bacalao y todo”, detalla el Doliente.
No obstante, Oswaldo Gálvez precisa que mil de los potajes están destinados a sus clientes y amigos de Narihualá y Pedregal Chico, quienes lo acompañan desde hace muchos años y forman parte esencial de esta tradición.
Tradición, familia y religiosidad popular en Catacaos
Oswaldo Gálvez formó su hogar junto a María Esther Cabana Adanaqué, a quien conoció en el caserío Pabur Viejo, en la zona de La Matanza. Juntos han criado a cinco hijos, cuatro de ellos ya profesionales, mientras la menor continúa sus estudios escolares. La familia participa activamente en la organización de esta celebración, junto a una hermana y los hijos Julio César, Vanessa, Dionicio Benjamín, César Augusto y Cinthia.
En el tradicional barrio de Monte Sullón, los vecinos se preparan para recibir la procesión de Viernes Santo y la llegada de visitantes y curiosos, en una jornada marcada por la fe y la convivencia comunitaria.
Finalmente, el Doliente extiende una invitación a personas de ciudades cercanas y lejanas a vivir la tradición de los siete potajes de Viernes Santo de Catacaos, reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación y Reserva Moral del norte del país.

